Conciencia y Consciencia: dos dimensiones del despertar interior. Comprender la diferencia para vivir más despierta, más despierto, más presente
- vidyaesencia
- hace 6 días
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Actualizado: hace 23 horas
A menudo usamos las palabras conciencia y consciencia como si fueran lo mismo. Y aunque en el lenguaje cotidiano pueden parecer sinónimos, en el camino espiritual y holístico representan dos niveles distintos del ser: uno mental y perceptivo, y otro profundo, energético y espiritual.
Comprender la diferencia no es un juego de palabras. Es una llave de transformación: abre la puerta entre vivir en piloto automático o vivir desde la presencia y la sabiduría interior.
¿Qué es la conciencia?
La conciencia (con “c”) se relaciona con el plano mental y racional. Es la capacidad que tenemos de darnos cuenta de algo, de percibir, analizar y reflexionar. La neurociencia la define como el estado en el que un ser es capaz de reconocerse a sí mismo y su entorno.
Ejemplo: Cuando te das cuenta de que estás enojado, de que estás hablando demasiado rápido, o de que necesitas descansar, estás activando tu conciencia. Es el “me doy cuenta de…”, el observador racional que detecta lo que ocurre.
En términos energéticos, la conciencia se asocia a los planos mental y cognitivo, y está vinculada al chakra del entrecejo —el centro de la percepción y la claridad.
¿Y qué es la consciencia?
La consciencia (con “s”) va más allá de la mente: es la presencia viva y expandida que percibe sin juicio, que reconoce la unidad entre todo lo que existe. Es el estado en el que dejamos de pensar que tenemos una vida y empezamos a sentir que somos la vida misma.
Mientras la conciencia observa lo externo, la consciencia se fusiona con lo interno. Es la sabiduría del alma, la intuición, el “saber sin pensar”.
Ejemplo: Cuando meditas y sientes paz sin razón aparente, cuando escuchas tu voz interior o percibes conexión con algo más grande que tú, estás en un estado de consciencia.
A nivel energético, la consciencia se asocia al chakra corona, el punto donde se unen el yo y lo divino, la materia y el espíritu.
Conciencia y Consciencia: dos fuerzas complementarias
No se trata de elegir una u otra. Ambas son necesarias para vivir en equilibrio.
La conciencia nos permite evolucionar y aprender. La consciencia nos permite recordar quiénes somos en esencia. Cuando ambas se integran, emerge un ser humano completo: lúcido, amoroso y presente.
Desde la mirada neuroalquímica
En Vidya Esencia, hablamos de Neuroalquimia: la unión entre mente, energía y alma. Desde esta visión, podríamos decir que:
· La conciencia pertenece a la neurociencia: el cerebro que observa, procesa y elige.
· La consciencia pertenece a la alquimia: el alma que transforma, sana y trasciende.
Ambas se necesitan: la mente organiza la experiencia, el alma la ilumina. El verdadero crecimiento ocurre cuando dejamos de vivir solo desde la conciencia mental y empezamos a expandir la consciencia espiritual.
Cómo expandir tu consciencia en la vida cotidiana
1. Practica la presencia. Detente varias veces al día y respira conscientemente. Siente tu cuerpo, el aire, la vida que te rodea.Este acto simple te saca del pensamiento y te ancla al momento presente.
2. Observa sin juicio. Cada emoción o pensamiento es información, no enemigo. Acéptalo, siéntelo, libéralo.
3. Medita o camina en silencio. No busques resultados. Solo presencia. Con el tiempo, tu mente se aquietará y tu consciencia se expandirá.
4. Conecta con la naturaleza. Ella vibra en frecuencia de unidad. Escuchar el viento o mirar el fuego activa la memoria ancestral del alma.
5. Hazte preguntas esenciales. “¿Quién soy cuando no pienso?” “¿Qué se mueve en mí cuando me detengo? ”Estas preguntas despiertan la consciencia dormida.
En resumen
· Conciencia: mente despierta que observa.
· Consciencia: alma despierta que integra.
· Ambas juntas: un ser humano en expansión.
Cuando la conciencia mental se alinea con la consciencia espiritual, ocurre la verdadera transformación. Dejas de reaccionar y comienzas a crear. Dejas de sobrevivir y comienzas a vivir con propósito.
“La conciencia te hace darte cuenta. La consciencia te hace despertar.”



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